"¿De qué le vale a un hombre ganar el mundo si pierde su alma?"

martes, 30 de enero de 2007

Un día en la Seguridad Social


Esta es la historia de un personaje muy peculiar, un hombre de relativa edad avanzada, podéis llamarlo Shrek o Sr. X, lo dejo a vuestro libre albedrío.

Pues bien, mi historia transcurre un día cualquiera en un hospital de España cualquiera, el susodicho protagonista tuvo que ir a una revisión debido a un problema de arterias, una operación que como todas tienen sus riesgos, pero en una persona de su edad obviamente tendría más.

El médico con mucha prudencia explica al paciente (Shrek) que requiere de la operación, pero que no es urgente, le explica las posibles contraindicaciones de la operación. El paciente, un hombre bastante seguro de lo que hace y dice interrumpe al doctor y le habla como si de un amigo se tratase diciendo las palabras:

- Yo quiero operarme. El doctor algo asombrado por su entusiasmo le pregunta el porque de su deseo, a lo que Shrek le contesta:

- Es que yo como nunca me he operado de nada, pues quiero operarme para poder decir que estoy operado de algo.

A partir de aquí el día transcurrió como cualquier otro día, pruebas de compatibilidad a la anestesia, que no haya alergias, etc.

Aunque parezca mentira hay gente así, gente egoísta, tan vacía que toda la preocupación de su existencia sea poder tener una marca de operación, una “herida de guerra”.

También me da que pensar que la gente se queje tanto de la seguridad social, y no me extraña habiendo gente así que abarrote los pasillos de los hospitales y manteniendo ocupados a médicos con semejantes tareas, pero claro como ciudadanos estas personas como Shrek tienen derecho a la sanidad publica, pero a veces ¿Se debería realizar algún tipo de pruebas psicológicas antes de una operación que no sea el “yo quiero tener una cicatriz”?

2 comentarios:

Francisco José dijo...

Menos mal que House no trabaja en la seguridad social Española, de lo contrario diría algo como: "¡Si quiere una cicatriz clávese un cuchillo, coño!"

KLeiNe dijo...

Hay gente muy gilipollas por el mundo, todo el mundo es egoísta. Este mundo se rige por mirarnos el ombligo y no hacemos nada por cambiar eso.Ojalá esta mierda de sitio cambiase.
Me gusta tu blog, es distinto a todos los demás. Sigue así guapisimo.
Un beso kariño ;)